14 septiembre 2020

Honda lo vuelve a hacer

Honda tiene algo de Doctor Jekyll y Mister Hyde en esta campaña de Fórmula 1. Por un lado, dos victorias épicas frente al mejor Mercedes de siempre, una de Max Verstappen en el GP del 70º Aniversario y otra de Pierre Gasly, con el humilde Alpha Tauri, en el Templo de la Velocidad. Hay que tener motor para correr contra Hamilton y Bottas y celebrar algo. Pero por otra parte, ‘Mad Max’ se descuelga etrepitosamente de la lucha por el título, o el subtítulo, por culpa de los tres abandonos que suma esta temporada, todos provocados o instigados por una avería en la unidad de potencia. Se queda tercero a 80 puntos de Hamilton, una distancia superior a tres carreras.

En Austria hubo un problema de electrónica a las pocas vueltas que le dejó fuera. En Monza, tras la bandera roja tuvo que entrar al garaje por un sobrecalentamiento. En Mugello, se quedó sin potencia en la salida y, sumido en el pelotón, fue golpeado y enviado a la grava. Tenía ritmo para molestar a los dos Mercedes en el GP de la Toscana, por eso el desenlace es aún más doloroso. Sus lamentos por radio («P… motor, vaya broma») en Italia empiezan a parecerse a otros. Y es que aunque Red Bull y Honda están para luchar por podios, victorias y lo que surja, el propulsor japonés no es un seguro en esta parrilla.

«Tuvo una pérdida de potencia repentina que le retrasó a la mitad del grupo, donde fue golpeado. El equipo y Honda lo están investigando para que no vuelva a suceder», explicó Christian Horner. Verstappen también: «Saltó el anticalado en la vuelta de formación. No sé qué es lo que pasó. Luego tuve una buena arrancada, adelantaba a Valtteri y podía acercarme a Lewis también, pero cuando pisé a fondo hubo problemas similares a los de Monza, no había potencia. Y cuando te ves en esa situación, de repente estás en el centro del pelotón y es fácil verte envuelto en un accidente». ¿Podría haber ganado? «Podía, debía… no me importa. No puedo cambiarlo». La única nota positiva para Red Bull, el primer podio de Alex Albon, tercero en Mugello.