Raúl: diez años de un adiós entre lágrimas

Ya han pasado diez años. Fue en un día como hoy. Exactamente el 26 de julio de 2010. Raúl congregaba en el Bernabéu a un ejército de periodistas del mundo entero. El gran capitán (tomó el relevo en 2003 tras dejar el club Fernando Hierro) decidía cerrar su prolífica etapa de blanco. Atrás quedaban 16 años de compromiso desde que debutase en Zaragoza el 29 de octubre de 1994. El ‘7’ dejaba tras de sí 741 partidos con la camiseta blanca (sigue siendo el que más en la historia del club, por delante de Casillas y Sanchís) y 323 goles (sólo superado por los 450 de Cristiano y por delante de los 307 de Di Stéfano). Un Bernabéu vacío (sólo alterado por el millar de raulistas que tuvieron acomodo en la esquina del fondo sur, atendiendo a la llamada del diario AS) despedía a la leyenda, que sí estaba arropada por sus 16 títulos ganados en esos tres lustros de muchas luces y pocas sombras: 6 Ligas, 3 Champions, 2 Intercontinentales, 1 Supercopa de Europa y 4 Supercopas de España (como Zidane, sólo le faltó la Copa del Rey).

Su discurso nos llenó los ojos de lágrimas: «Hoy más que nunca quiero que todos sepan que en cada jugada, en cada regate, en cada carrera, en cada desmarque, en cada tiro y en cada gesto en el terreno de juego intenté siempre entregar lo mejor de mí mismo«. Raúl llevaba chaqueta azul y camisa blanca sin corbata. Intentó contener la emoción, pero se derrumbó cuando bajó a ese césped en el que dibujó tantas noches de gloria. Se abrazó a los centenares de raulistas que no querían creerse que su marcha no tuviese solución. Al menos, Raúl fue profético con lo que iba a suceder años después: «El Real Madrid ha sido mi casa y siempre lo será. Ahora reafirmo mi compromiso con este club. Siempre estaré dispuesto a lo que me necesiten».

Escudo/Bandera Real Madrid

Dicho y hecho. Tras triunfar en el Schalke se fue al Al-Sadd y aprovechando el Trofeo Bernabéu y la invitación al equipo árabe se le improvisó un homenaje en el Bernabéu que se le debía. Fue muy especial. Ahí se sembró la semilla de su retorno y se apagó la sombra de una posible candidatura electoral en la que hubieran estado Figo, Morientes, Salgado o Hierro. Raúl fichó por el Madrid hace tres años y empezó en las categorías inferiores. Fue creciendo en los banquillos hasta el Castilla, su actual destino. Muchos le ven como el sucesor de Zidane, cuando Zinedine quiera dar por cerrada su impecable trayectoria con el primer equipo. Raúl se fue como jugador hace justo diez años, pero su leyenda de blanco tiene todavía muchos capítulos por escribir…