El partido ‘descatalogado’ 27 años después

Enrique Ortego

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¿Cuántos partidos ha jugado la Selección absoluta en sus 100 años de vida? La cifra exacta no debería ofrecer ningún género de duda y tendría que darse por bueno y correcto el guarismo que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) señala en su palmarés y en sus libros oficiales. Sin embargo, las dudas existen precisamente porque fue el propio organismo federativo el que en 1954, en su anuario oficial, descatalogó un partido que hasta entonces se consideraba de la Selección ‘A’ para convertirlo en uno de categoría ‘B’.

De ahí que muchos historiadores y estadísticos mantengan la teoría de que España ha disputado 703 partidos entre oficiales y amistosos, el último contra Rumanía el 18-11-19 y sin embargo la RFEF considera que son 702 por la rectificación explicada. Incluso hay algunos estudiosos que rebajan otro partido tampoco exento de polémica, el Guinea-España jugado el 16-11-2013 en Malabo y que la FIFA no contabilizó oficialmente para su ranking clasificatorio por no reunir todos los requisitos: fue arbitrado por un árbitro local y no por uno neutral.

El Guinea-España también está en entredicho porque el árbitro del partido era guineano.
Juan Flor (DIARIO AS)

El viaje en el tiempo nos lleva nada menos que hasta la primavera de 1927, cuando no había comenzado ni el Campeonato Nacional de Liga y los partidos de la Selección, aunque escasos, se llevaban el mayor interés mediático y de los aficionados. Por las razones propias de aquellos tiempos, por falta de organización, recursos, retrasos de última hora e intereses creados, la Federación se encontró con que para el 29 de mayo, su equipo nacional tenía que disputar dos amistosos.

Partido inaugural en Bolonia

La Selección española acude a Bolonia, para inaugurar el nuevo Stadio de Il Littoriale. Es el rey de Italia quien preside el encuentro. El Infante don Alfonso está a su derecha y el cardenal de la ciudad italiana, a la izquierda. Unos 70.000 espectadores presencian el choque. Arriba se puede ver la entrada del partido.

De hecho, los cuatro que jugó ese año se amontonaron en 32 días. El primero fue el 27 de abril contra Suiza (1-0) y los otros tres en ese prolífico mes de las flores, en el que el día 22 se ganó a Francia en Colombes (1-2) y el día 29 se desarrollaron los dos partidos de la discordia contra Portugal e Italia.

Por inédita e insólita la situación suscitó una controversia que todavía 93 años después se arrastra. Por medio, el iluminado de turno que 27 años después se le ocurrió que uno de esos encuentros, el de Portugal, no se podía considerar de la Selección absoluta y que debía desclasificarse del palmarés con el consiguiente zafarrancho. Se tuvo que alterar el orden de los partidos que se reflejaba en los propios anuarios federativos, restar una victoria, dos goles a favor y a los internacionales que defendieron esa tarde madrileña la camiseta roja quitarles el encuentro de su palmarés casi 30 años después.

Los peor parados, sin duda, fueron los que perdieron el galardón de internacionales porque ese encuentro había sido el único de su carrera y desaparecieron del ranking oficial en el que estaban contabilizados hasta 1954. Son los casos de seis jugadores: Perelló (Sans), Garrobé (Valencia), Corulla (Barcelona), Gonzalo (Racing de Madrid), Molina (Valencia) y Moraleda (Real Madrid).

El trío técnico de la época con el periodista José María Mateos como máximo responsable facilitó dos listas de convocados distintas para los partidos de Francia e Italia y el de Madrid contra Portugal. Mateos viajó a los dos primeros y Manolo Castro, conocido por sus crónicas firmadas con el apelativo de Hándicap, se responsabilizó del equipo que jugaba contra Portugal.

La expedición española que viajó a Italia aprovechó para hacer turismo. DIARIO AS (DIARIO AS)

En los carteles anunciadores del encuentro de Madrid se le definía como el V España-Portugal y en el palmarés oficial de ambas federaciones se consideraba que España iba a disputar su partido 25 – el de Bolonia del mismo día contra Italia era el 24- y Portugal el 11 de su historia. La Federación portuguesa sigue considerando esa contienda como un compromiso más de su selección y compitió con su mejor once. En el palco del Stadium, después llamado Metropolitano, estuvo presente el Rey de España, Alfonso XIII. Una circunstancia que avala el carácter del acontecimiento.

Cierto es también y así hay que mencionarlo, que la extraña situación creada por el hecho de jugar dos partidos en el mismo día, provocó que la Prensa de la época escribiera en algunos de sus artículos que la selección que iba a jugar en casa se ‘podía considerar como una especie de equipo B’. Esta apreciación se pudo leer en los periódicos tanto antes y después del partido.

Era manifiesto que los futbolistas elegidos para jugar en Italia, a pesar de las bajas de última hora, eran más habituales y solo debutó un jugador, Alfonso Olaso. Solo cinco citados para el Stadium habían sido ya internacionales y ocho se estrenaron.

Precisamente quien más confusión crea al respecto y puede ser el origen del desconcierto posterior es el propio seleccionador que años después, en 1950, escribe un libro titulado: ‘9 años de seleccionador nacional’ en el que tan pronto señala que a la selección que jugó contra Portugal se le podía considerar como ‘b’, como no hace distinción entre los dos partidos y menciona y contabiliza a todos los jugadores por igual.

De pie, y de izquierda a derecha, posan Lemmel (masajista), Carulla, Óscar, Eizaguirre, Perelló, Moraleda, Molina, Polo y Pedro Regueiro. De rodillas, y en el mismo orden, Alfonso Martínez (portero suplente), Garrobé, Gonzalo, Matías, Pablito Calvo y Sagi Barba. El once que derrota a Portugal en el Stadium Metropolitano madrileño.

El respetado historiador Félix Martialay documentó su encendida defensa de que el España-Portugal se disputó en su momento como un partido más de la Selección en los propios anuarios de la Federación, con la que colaboró durante muchos años. En los documentos que se publican entre desde 1927 a 1953 se comprueba cómo el amistoso se considera como tal a todos los efectos hasta 1954. Es entonces cuando desaparece del anuario. Deja de ser considerado el encuentro 25 y pasa a ser catalogado como ‘B’. Curiosamente el nuevo partido 25, es el siguiente compromiso (10-1-28) también contra Portugal y que termina en empate (2-2).

Un último dato viene a ratificar que en todo este proceso las gestiones no se llevaron bien. Resulta verdaderamente extraño que el partido en cuestión, jugado en 1927, se pueda catalogar en 1954 como el primer partido de la ‘B’ cuando hasta el 20-3-49 no se disputó el primer partido de esta categoría. Un España-Portugal (5-2) ¡Cómo no! Después se jugaron dos en 1953 y partir de entonces si hubo cierta regularidad en la presencia de este combinado ‘B’.

El chileno Matias Fernandez supera a los irlandeses John Gorman y Kevin Braniff en el estadio Bicentenario Nelson Oyarzun de Chillan el 30 de mayo de 2010.
CLAUDIO SANTANA (AFP)

La Chile de Bielsa, también dos partidos en el mismo día

En pleno siglo XXI, el 30 de mayo de 2010, la ‘Roja’ de Suramérica, Chile, dirigida por Marcelo Bielsa, mejoró la proeza de disputar dos amistosos el mismo día y ambos considerados oficialmente de la selección absoluta… porque algunos jugadores estuvieron presentes en los dos encuentros que se disputaron con ocho horas de diferencia.

El chileno Jorge Valdivia pelea el balón a los israelíes Avi Strul y Shai Maimon durante el partido jugado en Concepcion el 30 de mayo de 2010.
VICTOR RUIZ CABALLERO (REUTERS)

Chile, a las 15,15, derrotó a Irlanda del Norte en Chillan (1-0) con gol de Esteban Paredes y tras terminar el encuentro se desplazó en autobús, hasta Concepción, distante 100 kilómetros, donde a las 22,00 horas se enfrentó a Israel con un once considerado más titular y se impuso con tantos de Suazo, Alexis y Rodrigo Tello. Felipe Gutiérrez y Orellana fueron los dos únicos jugadores que intervinieron en los dos encuentros.