Hamilton está a otro nivel

El mejor piloto con el mejor monoplaza. Una combinación apabullante que deja poco margen para las interpretaciones. Hamilton se encuentra en el momento álgido de su carrera deportiva y sobre el Mercedes poco se puede decir que no se sepa ya. El resultado es que me levanto un minuto de delante de la tele y cuando regreso me encuentro al británico doblando a Vettel con un Ferrari que, en ese instante, rodaba en la quinta posición del GP de Hungría. ¡Qué situación tan diferente para unos y otros! Desde luego que no se trata de ninguna novedad, tan solo la constatación, diría que hoy irrefutable, de que el Mundial 2020 de Fórmula 1 va a resultar otro paseo triunfal e imparable de Lewis hacia su séptimo título, hacia el objetivo de igualar la leyenda de Schumacher.

Un escenario, por desgracia, en absoluto positivo para el campeonato. Pensar que en Mercedes repetirían los éxitos de años anteriores no era atrevido; comprobar que lo harán con una mano atada a la espalda se antoja descorazonador. Puede haber interés en la lucha por las siguientes posiciones, emoción en la clase media de la parrilla, pero que cada carrera arranque conociéndose el nombre del ganador (aunque incluyamos en el pronóstico a Bottas con el otro Mercedes) resulta una pésima noticia para el deporte. Los Ferrari ni están ni parece que se les espere en este certamen comprimido y tan limitado para la evolución; los Red Bull amagan aunque no rematan y nadie más se encuentra en posición de inquietar siquiera mínimamente a los coches alemanes en condiciones normales. Feo panorama…