Vettel se desquita en mojado

La lluvia es bienvenida en la Fórmula 1, pero no mucho. En competición, bien; en entrenamientos libres, mal. Se celebra cuando han transcurrido meses en seco, pero no convence seis días después de una clasificación sobre mojado. Así que, con la pista encharcada, la segunda práctica del GP de Hungría se puede catalogar como irrelevante. Varios pilotos no completaron una sola vuelta, después de tres semanas de gira hay fatiga en los garajes y pocas piezas de repuesto para arriesgar un alerón delantero sobre el piso resbaladizo. Sólo se esforzaron quienes tenían más ganas de rodar y recuperar sensaciones, los Ferrari, y por eso Sebastian Vettel lideró la tabla de tiempos con un 1:40.464 al que, es justo remarcarlo, no se acercó Valtteri Bottas cuando lo intentó y tampoco un sufrido Charles Leclerc. Tras el SF1000 y el Mercedes, Carlos Sainz a 1.320 con el McLaren, comprobando las prestaciones de los dos neumáticos de agua.

Se esperaba mucho de la sesión vespertina en Hungaroring porque es un circuito revirado, con curvas de media velocidad muy diferentes de las que abundan en Red Bull Ring. Aquí la potencia es menos importante y la carga aerodinámica se vuelve fundamental, son dos circuitos complementarios y a partir de esta pista se pueden extraer conclusiones sobre el nivel de cada monoplaza. La previsión dice que lloverá el sábado por la mañana, si bien se espera una clasificación en seco a la que las escuderías llegarán a ciegas. No obstante, tampoco hacen falta muchos más kilómetros para concluir que hay demasiados Mercedes en esta parrilla y son superiores a la competencia.

Porque, según los tiempos matinales, los cuatro están delante en este circuito. Primero los negros, de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas; y luego los rosas, con Sergio Pérez delante de Lance Stroll justo cuando peligra el futuro del mexicano en Racing Point. El registro del seis veces campeón británico merece un comentario aparte: hizo un 1:16.003 con el ¡neumático duro! Mejoró su crono en la Q1 del año pasado, rodó en tiempos de clasificación sin exigir caballos a la unidad de potencia sobre un alquitrán frío y eso confirma, a través de un simple fogonazo, las posibilidades del Mercedes W11. No necesitan apretar para dominar y no lo harán salvo que Red Bull apriete. No es descabellado pensar que esta flecha puede llegar a ser más dominante que sus predecesoras.

Max Verstappen empezó descontento el fin de semana con un Red Bull que trae novedades en la parte trasera del monoplaza. Tampoco sobresalió McLaren, otro equipo que viene con piezas para reforzar la aerodinámica. En seco, Norris hizo el noveno tiempo del día (el británico se recupera de los problemas físicos que le afectaron la semana pasada) y Sainz, el undécimo. Por lo demás, da la impresión de que el Ferrari tiene algo que decir en este circuito, más favorable a sus características en 2020, y se prevé cierta pelea entre el tercer puesto y el décimo, con coches rosas, rojos y naranjas más el Red Bull y el Renault.