Simeone, frente a su horma

Antes del parón el final de esta Liga tenía para el Atlético la amenaza de dos etapas reinas. Los Dolomitas y el Tourmalet, el Getafe y la Real Sociedad, sus dos máximos rivales en las aspiraciones de Champions, así, seguidos, para terminar. En el Metropolitano ya se podían ir alquilando los desfibriladores. Pero llegó el parón a causa del coronavirus y toda esta historia cambió. Los altos picos de ambos resultaron ser de cartón piedra y enseguida se desplomaron de los puestos Champions. El Atlético escaló a la tercera posición en apenas tres partidos. A rueda, el Sevilla. Getafe y Real Sociedad son sexto y séptimo. Si antes sacaban los codos por the Champiooons, ahora la Europa que les queda es la de la Europa League.

Viaja por última vez el Atlético en esta temporada sin moverse de Madrid para medirse al equipo más espejo de su método: el Getafe de Bordalás (sigue el partido en directo en As.com). Presión alta, juego directo y competir cada balón como si fuese el último. Un Getafe que sólo puede contarse entre exclamaciones, cada temporada mejor y más fiable pero siempre con esta piedra en el zapato: el Atleti del Cholo. Todo derrotas, 31 goles a favor de los rojiblancos y ninguno de los azules. Ninguno, ninguno, ninguno en 16 partidos. Llamativo resulta.

Pero hoy los del casa (Getafe) se juegan mucho, aún todo, mientras que los de fuera (Atleti) el objetivo primigenio (billete a la Champions) ya lo tienen conseguido y eso puede palparse sobre la hierba. Es poco dado Bordalás a rotaciones, lo que tiene al equipo al límite. Sin embargo, las sanciones han dado opciones a futbolistas que han aprovechado su oportunidad como Jason o Timor. Puede repetir el último en centro de la zaga o apostar Bordalás por tres centrocampistas y Mata como único delantero.

Pocas dudas tiene el Cholo que daría descanso a Koke y mantendría a Llorente arriba, junto a Costa, que volvería al once, como Carrasco, Manu y Arias. La Champions la tiene. Quiere el bronce. Y por éste deberá volver a resquebrajar esta noche la horma de su zapato.