La «enorme responsabilidad» que tiene el torneo de Washington

El regreso del tenis está a la vuelta de la esquina. Resta menos de un mes para que comience de nuevo la acción sobre las pistas tras casi cinco de inactividad, un antes y un después en la historia de este deporte que arrancará con el ATP 500 de Washington el próximo 14 de agosto. Todas las miradas están puestas en el evento estadounidense, que además supondrá el comienzo de la gira por pista dura que precede al US Open (31 de agosto al 13 de septiembre).

La responsabilidad y presión para evitar contagios de COVID-19 y que todo transcurra según lo planeado son máximas, algo que reconoció Mark Ein, director del Citi Open, en el portal Tennis Majors: «Ser el primer torneo lo vemos eso como un gran honor y una gran responsabilidad; pensamos en esto de las dos maneras. Somos realmente cautelosos y disciplinados, pero si hay un brote, realmente arriesga todo para el deporte. Eso es parte de la gran responsabilidad. Obviamente no quieres que nadie se enferme y vas a hacer todo lo que esté a tu alcance (para asegurarte de eso), pero también debes ser realista, que las personas se enferman todo el tiempo en su vida cotidiana, solo debes asegurarte de que si sucede, sea un único caso».

Cabe señalar que, a pesar de que todo está organizado bajo unos estrictos protocolos de seguridad y sin público en las gradas, la cancelación del torneo todavía es un escenario real. «Sí, estoy preocupado porque el Citi Open pueda cancelarse. El peor desastre sería cancelar la semana anterior, cuando los jugadores están aquí e hicieron planes de viaje. Hemos gastado un montón de dinero, eso también sería malo para todos. Así que constantemente hacemos recalibraciones solo para asegurarnos de que tenga sentido», confesó Ein. Ya sólo queda ser optimistas…