El draft de la NFL: una selección de jugadores desde el sótano de una casa

Joe Burrow baja del ferry en pleno Las Vegas, desfila por una alfombra roja instalada sobre el agua, posa frente a las fuentes del Bellagio y se dirige al Caesars Forum. Un rato más tarde es ungido con la primera selección del Draft 2020 de la NFL, la elite del fútbol americano. El comisionado Roger Goodell le pone la gorra de Cincinatti Bengals y cientos de miles de aficionados estallan en una ovación.

Así debería haber ocurrido todo. En cambio, Goodell anunció la selección desde el sótano de su casa, Burrow recibió la noticia en el sillón de la suya, se colocó la gorra de los Bengals, abrazó tímidamente a sus padres y volvió a sentarse. Eso fue todo. La euforia de los fanáticos se reflejó fríamente con un mosaico estilo zoom desde 20 hogares distintos.

El Draft 2020 de la liga norteamericana de fútbol americano (NFL), el proceso de selección de jugadores universitarios por parte de los equipos profesionales, quedará en la historia no por el estrambótico show que desplegó en Las Vegas, los millones que embolsó la ciudad o la reacción de algún jugador al momento de escuchar su nombre, sino por la singularidad de haberse realizado en modo completamente virtual. Excepto por los tres conductores principales de la cadena ABC, que dirigieron la transmisión desde un estudio, el resto, es decir el maestro de ceremonias Goodell, jugadores, entrenadores y managers encargados de las selecciones, analistas y fanáticos fueron protagonistas sin salir sus casas.

Aun sin la pompa que envuelve a este show que se agiganta año a año, en épocas de cuarentena y distanciamiento social, el draft virtual se convirtió en el único resquicio de deporte real de estos tiempos. (Salvo que se quiera incluir a la liga tailandesa de béisbol, que se puede ver diariamente por Twitter Live) Ilusión de movimiento en medio de la parálisis.

No hubo touchdowns espectaculares, tackles arteros ni pañuelos rojos, es cierto, pero sí se empezó a forjar el destino de 32 jugadores que el jueves por la noche vieron hacerse realidad su sueño de convertirse en profesionales (y de asegurarse un contrato de siete cifras) al realizarse la primera rueda. El draft continuaba viernes y sábado para completar las siete rondas en las que los 32 equipos se asegurarían los derechos de un total de 256 jugadores que hasta principios de año prestaban sus servicios ad honorem en distintas universidades de Estados Unidos.

En medio del encierro mundial, la NFL eligió mantener la fecha prefijada para el draft y sacrificar varios millones para no retrasar el calendario anual, cuya temporada regular está estipulado que comience a principios de septiembre. Hubo cuestionamientos de algunos equipos, pedidos de extensión de los 10 minutos que cada uno tiene para hacer la selección, temores de hackeos o caídas de sistemas. Pero todo resultó bien y Goodell recibió su anual cuota de abucheos y terminó haciendo un baile por TikTok con Jerry Jeudy, uno de los seleccionados. Anoche mismo se conoció que Las Vegas sería el anfitrión del Draft 2022.

Un año atrás, el evento en Memphis rompió todos los récords en la historia del draft: convocó a 600.000 personas, fue visto por 41,5 millones de personas en Estados Unidos, fue transmitido en 115 países y benefició a la Ciudad de la Música un impacto económico de 223 millones de dólares.

Esta vez, los millones fueron en otra dirección. Sin menospreciar los ingresos por derechos televisivos, anuncios publicitarios y demás, la NFL hizo un énfasis especial en juntar fondos que repartirá entre seis entidades de beneficencia para combatir y paliar los efectos de la pandemia. Una movida que denominó Draft-a-Thon y que en cinco horas de televisación ya había recaudado 5 millones de dólares.

La transmisión comenzó con un emotivo mensaje en off de Peyton Manning mientras la pantalla mostraba imágenes de dolor, lucha, solidaridad y esperanza. El dos veces campeón del Super Bowl (con Indiana Colts y Denver Broncos) y Nº1 del draft de 1988 fue la némesis de Tom Brady hasta que se retiró en 2016. Con el mejor de todos los tiempos todavía activo a los 42 años, quien está más cerca de su reinado es Aaron Rodgers, protagonista de una de las historias más emblemáticas en la historia del draft y que mejor reflejan su esencia.

En 2005, Rodgers era candidato seguro a ser elegido en el primer lugar por San Francisco 49ers. Oriundo del norte de California y egresado de la Universidad de Berkley, al otro lado de la bahía, era número puesto para vestir la camiseta rojo y dorado y prolongar la estirpe de Joe Montana y Steve Young. Sin embargo, los 49ers lo dejaron pasar (optaron por Alex Smith, un buen jugador pero nada fuera del molde). Lo mismo hicieron los 22 equipos siguientes, y con cada selección las cámaras mostraban cómo la cara de Rodgers se desdibujaba, lo que se convirtió en un verdadero reality show. Finalmente Green Bay Packers lo escogió en el puesto 24 y, tras ser sustituto de Brett Favre un par de años, se erigió en uno de los mejores quarterbacks de todos los tiempos. NFL Films convirtió la historia del draft de 2005 en un documental que puede verse por NFL Network.

«No se rían de mí, no hay peluquerías abiertas», había advertido Joe Burrow vía Twitter horas antes del draft. Steve Mariucci, ex entrenador de varios equipos y analista de NFL Network, no se ruborizó por mostrar el short que vestía debajo del traje, oculto por el escritorio de su casa. Jerry Jones, dueño de Dallas Cowboys, hizo su aparición desde una excéntrica habitación que parecía de un yate. Particularidades de un evento que también demostró ser una gran proeza tecnológica.

Esta vez el número 1 volvió a recaer en un quarterback, como ocurrió 15 veces en los últimos 20 años. De hecho, tres de los seis primeros seleccionados fueron quarterbacks. Burrow se convirtió en el primer jugador en ser campeón universitario con la Universidad de Louisiana (LSU), mejor jugador universitario (Heisman Trophy) y Nº1 draft en el mismo año. El segundo quarterback seleccionado fue Tua Tagovailoa, jugador hawaiano que en la semana había firmado contrato con Adidas (las cifras no salieron a la luz); haber sido elegido en los primeros lugares, además, le garantiza un jugoso contrato con Miami Dolphins.

Tom Brady, seis veces campeón del Super Bowl, fue elegido por New England Patriots en el puesto 199, en la sexta ronda 20 años atrás. En la NBA, Portland Trail Blazers escogió a Sam Bowie antes que a Michael Jordan en 1984. Los drafts suelen ser recordados antes por los fiascos que por los aciertos. El tiempo dirá si el Draft 2020 es digno de un documental por cuestiones deportivas. Seguramente, quedará en la historia como el primer draft virtual.