Kubica: «Después de dejar el kárting, escuché que algunos pensaban que estaba drogado»

La mayoría de los deportistas destacan en sus disciplinas desde que son niños, eso es lo que les permite ir avanzando en sus carreras, pero también puede tener un lado negativo… Algunos se dedican a intentar frenar a los que ganan con críticas o mentiras porque no pueden ganarles o, simplemente, por envidia. Y algo así le pasó a Kubica cuando no paraba de ganar carreras de kárting en Italia, lo hacía tan a menudo que por detrás había gente diciendo que se dopaba. Lo cuenta en un directo de ‘Instagram’.

«Las carreras más importantes se celebraban allí en ese momento, Italia era algo así como el centro del mundo del kárting. En aquel entonces, era el campeonato más fuerte en Europa y fui el primer no italiano en la historia en ganarlo. Más tarde, escuché algunos comentarios desagradables sobre mí», empieza diciendo el polaco, ahora piloto probador de Alfa Romeo. ¿Y qué era exactamente? «Después de dejar el kárting, escuché que algunas personas pensaban que estaba drogado. Increíble».

Kubica cree saber el motivo de que surgieran aquellos bulos a sus espaldas, además de por sus victorias, por la madurez que mostraba a una edad tan temprana: «A veces estaba demasiado concentrado y era demasiado listo, y eso era inusual para un niño de 13 o 14 años. Gané mucho más de lo que debería haber ganado porque simplemente era un poco más inteligente. Gané algunas carreras que eran imposibles de ganar con velocidad pura, pero no tuvo nada que ver con tomar sustancias ilegales».

«Mi casco era blanco y tenía un mono normal sin patrocinadores. Todo lo que tenía mi kart era mi nombre, no había nada más, ni pegatinas», recuerda Robert sobre la sencillez con la que se presentaba a las pistas de kárting italianas en la que, según reconoce, fue la mejor etapa de su vida como piloto: «En toda mi carrera nunca he sido tan bueno como en el kárting, quizá eso también fue porque tuve que crecer muy rápido. Dejé mi país a los 13 años y a los 15 vivía solo». Luego, se daría a conocer y ya nadie dudaría de él.