El US Open, un hospital con la ‘jefa’ recuperada del virus

El US Open sigue con la intención de abrir sus puertas el 31 de agosto para celebrar el Grand Slam en el que Rafa Nadal debe defender su título. El tenis se ha autoimpuesto como fecha para reanudar los torneos el 13 de julio, tras el frustrado Wimbledon… Pero el coronavirus cada vez está más presente en el recinto del barrio de Queens, en Nueva York.

Las canchas de entrenamiento cubiertas han pasado de acoger 350 camas para enfermos a 470, con 30 de UCI incluidas. La Louis Armstrong, segunda en capacidad del National Tennis Center, es una gigantesca cocina en la que se preparan 25.000 raciones diarias de alimentos para sanitarios. Y mientras diversas fuentes apuntan al 1 de junio como fecha límite para que la ATP y la WTA decidan si van adelante con la gira norteamericana de pista rápida, la presidenta de la Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA, la federación que organiza el US Open) reveló que padeció el COVID-19.

Katrina Adams lo contó en las redes sociales: “Tuve suerte”. A su vez, explicó que una vez recuperada está colaborando en la erradicación e investigación sobre la enfermedad: “El lado positivo es que me he convertido en donante de plasma para salvar la vida de otros, ya que mis anticuerpos son extremadamente altos”.