En Roland Garros continúan las obras y nunca se han parado

Las obras de Roland Garros continúan y nunca se han parado. Así lo confirma a L’Equipe el director general de la Federación Francesa de Tenis (FFT), Jean-François Vilott. El torneo había decidido acometer una serie de reformas en sus instalaciones y aunque en un principio trascendió que los operarios habían dejado de trabajar a causa de la pandemia del COVID-19, los trabajos continuaron pese al decreto del estado de alerta y aún se llevan a cabo en el Bosque de Bolonia, con la idea de que todo este listo en caso de que el torneo se dispute en las fechas que anunció en su día la FFT, del 20 de septiembre al 4 de octubre de este mismo año.

«La obra nunca se detuvo. Desde las primeras decisiones de confinamiento, les pedimos a nuestras dos compañías (Vinci y Cimolai) que implementaran medidas de protección sanitaria que pudieran aplicadas en el edificio», afirma Vilott, que se refiere al montaje del techo de la pista principal, la Philippe Chatrier, que finalizó a primeros de febrero, pero que aún no está totalmente operativo. «Se abre y se cierra, hay que hacer ajustes, pero funciona», añade antes de hacer ciertos matices: «La fuerza laboral se ha reducido significativamente ya que solo entre 30 y 50 jornaleros trabajan en un lugar tan grande. Algunos empleados de la FFT, así como proveedores de servicios, para garantizar la seguridad, también están presentes con máscaras, geles y todas las protecciones requeridas».

Ayuda a los hospitales de París y al tenis francés

La FFT puso a disposición de la Asistencia Pública de los Hospitales de París las instalaciones del Centro Nacional de Entrenamiento, vacías desde el inicio del confinamiento. Allí se trata a pacientes con coronavirus con la supervisión de la propia Federación, que gestiona la logística y pone a disposición a alguno de sus médicos. Por otra parte, el Comité Ejecutivo de la institución deportiva aprobó el viernes un plan de apoyo y recuperación para el sistema del tenis francés y los deportes asociados, que movilizará un total de 35 millones de euros. Servirá pera ayudar a clubes, entrenadores, jugadores (incluidos los profesionales), empleados y organizadores de torneos.