¿Cerrojo al tenis en 2020?

El tenis pende de un hilo en 2020. Tras conocerse en la tarde de este miércoles el anuncio oficial de la cancelación de Wimbledon a causa de la crisis sanitaria del coronavirus, el escenario que queda para el resto de temporada no es en absoluto alentador. El deporte de la raqueta, debido a sus particularidades, es sin duda uno de los más afectados por la pandemia y, probablemente, será uno de los últimos en recuperarse.

Y es que el tenis reúne a miles de personas alrededor del mundo entre aficionados, jugadores, técnicos, familiares, u organización, entre otros, con motivo de los torneos que se celebran cada semana, por lo que el riesgo de contagio y de propagación del virus es total. Tan crítica es la situación en el curso actual, que voces autorizadas de este deporte como la extenista Amelie Mauresmo, creen que no debería haber más tenis en 2020 sin una vacuna contra el COVID-19. «Creo que tendremos que trazar una línea en la temporada de tenis 2020. Circuito internacional = jugadores de todas las nacionalidades, más directivos, espectadores y personas de los cuatro rincones del mundo que dan vida a estos eventos. Sin vacuna = sin tenis», expresó la francesa con contundencia en su perfil de Twitter.

Desde fuera de las pistas llega el testimonio de Judy Murray, entrenadora de tenis y madre del escocés Andy Murray, que en el programa BBC Breakfast consideró la dificultad de que los torneos ya aplazados tengan hueco en 2020. «El calendario hacia final de temporada estará muy congestionado», dijo Judy, por lo que no todas las grandes citas pospuestas podrán hacerse hueco en lo que resta de año: «Creo que será una pequeña lucha con gente intentando tener un espacio para celebrar su evento, pero es algo que no va a ser posible para todos».

Entre otros ejemplos que no invitan al optimismo encontramos el de Bruno Soares, doblista brasileño que fue número 2 del ranking en 2016 y ganador de 32 títulos en esta disciplina, que en ESPN afirmó que el tenis sería uno de los últimos deportes en recuperarse por el coronavirus: «Como tenistas tenemos un problema importante porque es un deporte completamente globalizado. El mundo entero tiene que tener controlado el virus para que nuestro deporte vuelva. Y ahí es donde surgirá un problema continuo; el tenis será de los últimos deportes en regresar a la actividad normal. Es preocupante la situación para los que formamos parte».

No obstante, Soares quiere renunciar a la posibilidad de que no haya más tenis en 2020, aunque reconoce que está sobre la mesa: «Por más que yo creo que no jugar nada este año sí puede ser una posibilidad por la situación que vivimos, no hay por qué tomar ahora esa decisión. Como circuito, si el mundo está libre de virus en octubre o septiembre, no tiene sentido que no se aprovechen esos meses hasta fin de temporada». ¿Y ahora qué? Eso nos preguntamos todos después del adiós de Wimbledon, que se une a los de Indian Wells, Miami y la gira de tierra batida (salvo Roland Garros). Un duro golpe, pero esperemos que no definitivo para el tenis en 2020…