«Roland Garros ha sorprendido, ha actuado de forma unilateral y sin consultar a nadie»

Feliciano López pasó por los micrófonos de El Larguero de la Cadena SER para hablar de la suspensión del circuito ATP y WTA hasta el 7 de junio que afecta directamente al Masters 1.000 de Madrid, torneo del que es director y que estaba previsto del 3 al 10 de mayo.

López confirmó la cancelación de la presente edición del torneo al no poder moverse a otra fecha del calendario. «Desgraciadamente no tenemos margen para poder jugar el torneo, ya nos gustaría. Es suspensión pero más que nada cancelación. Ya estamos con la mirada puesta en 2021, que es el año del XX aniversario del torneo». El tenista también manifestó que los patrocinadores del torneo han comprendido la situación y que el Open de Madrid no está en riesgo para el futuro. «Esto no afecta al futuro del torneo. Hemos tenido la suerte de que los patrocinadores han entendido perfectamente la situación que está viviendo el mundo, porque esto es una cosa que no está sucediendo sólo en Madrid o en España, es una cosa global. Nadie quiere ponerse en riesgo ni que su nombre esté vinculado a un evento en el que puede haber varios contagios. Estamos muy agradecidos por su respuesta y estamos muy ilusionados pensando en el torneo del año que viene y poder celebrar el XX aniversario».

Feliciano López también habló sobre la abrupta decisión de Roland Garros de mover el torneo al mes de septiembre. «La decisión de Roland Garros ha sorprendido porque ha sido inesperada y ha sido algo que han anunciado de manera unilateral, no lo han consultado ni con la ATP ni con los otro Grand Slam ni con los jugadores, o al menos eso parece. No sabemos cuándo volveremos a jugar al tenis y cuánto se va a alargar esto. La situación no parece que mejore mucho y las cosas en Europa están muy mal. A medio plazo no veo que se pueda jugar en el circuito. Lo que ha hecho Roland Garros sin haber consultado a nadie es poner su torneo en septiembre pero en ese mes no se sabe qué se va a jugar, si se van a jugar los torneos de esa fecha, otros torneos cancelados previamente… Lo mejor habría sido buscar una solución conjunta para restablecer el calendario de la mejor forma posible sin dañar al menor número del torneo».

El tenista puso de relieve la dificultad del cambio de superficie que supondría el paso de pista dura a tierra batida, aunque reconoce que es habitual en el circuito. «No es lo ideal pasar de golpe de pista dura a tierra batida. Hemos hecho cosas peores, como jugar un torneo en tierra y al día siguiente jugar la Copa Davis en hierba. El tenis a veces tiene estas cosas. Las circunstancias son las que son y cuando se vuelva a jugar va a ser un calendario totalmente atípico. Nos tendremos que adaptar a un montón de situaciones pero no es lo ideal jugar dos Grand Slam tan seguidos y en diferentes superficies. Pero no podemos olvidar que Roland Garros y Wimbledon han estado toda la vida pegados, con pocas semanas de diferencia y la diferencia de superficies más antagónicas, tierra batida y hierba».

‘Feli’ cree que el parón del circuito no repercute en sus planes de continuar jugando en el circuito a sus 38 años (cumplirá 39 en septiembre). «No varía mis planes en el circuito. Ha sido una locura para todos. Muchos días me levantó y no me creo lo que está pasando, pienso que es una película. El coronavirus ha parado el mundo a todos los niveles. Estamos sin jugar al tenis y con la previsión de que esto va para largo. Esta viviendo un momento buenísmo. Voy año a año, no me planteo jugar 2-3 años más. Ahora estaba en un ranking bueno. Dicen que van a congelar el ranking y después iremos perdiendo los puntos poco a poco. Es todo una incertidumbre. Hay que tener paciencia y prepararse lo mejor posible cuando el circuito se reanude. A lo mejor esto nos da la posibilidad de poder jugar otro año. No sabemos qué va a pasar».

Por último, el tenista analizó cómo está pasando estos días de cuarentena, en los que le toca entrenar desde casa. «Estoy llevando bien lo de quedarme en casa. Tengo la suerte de que vivo en una casa grande fuera de Madrid, que me permite salir al jardín y pasear al perro. Dentro de lo malo, lo llevo mejor que la gente que vive en la ciudad o en un piso. Estoy entrenando con mi entrenador por videoconferencia y mi padre me trajo una bici de spinning. Saldremos adelante»: