Cae el primer Masters 1000 por culpa del coronavirus

El coronavirus remueve ya los cimientos del tenis. Indian Wells, considerado el ‘quinto grande’ del circuito, ha sido cancelado por el miedo a la extensión del COVID-19. El torneo, uno de los nueve Masters 1.000 de la ATP y uno de los cuatro Premier Mandatory de la WTA, debía arrancar el miércoles y extenderse hasta el domingo 22 de marzo, pero el departamento de Salud Pública de del Condado de Riverside declaró el domingo la emergencia pública después de la aparición de un caso. En California ya superan los 110.

«Seguimos aquí decidiendo qué vamos a hacer», expresó Rafa Nadal a través de las redes sociales. El español llevaba días entrenándose en Indian Wells. «Espero que las autoridades tomen soluciones pronto», apuntó. En el torneo tenía opción de recuperar el número uno que ahora ocupa Novak Djokovic.

Tommy Haas, director del evento, habló de aplazamiento. Pero no de suspensión, aunque ya se ha arbitrado un procedimiento para devolver las entradas de un torneo que atrae a casi medio millón de personas al desierto del Valle de Coachela. «Estamos preparados para celebrar el torneo en otra fecha, y exploraremos opciones», advirtió. Una posibilidad que parece muy complicada en un deporte como el tenis, que extiende su calendario de enero a noviembre y que suma este año los Juegos de Tokio (24 julio-9 agosto). Sólo parece caber una opción, que el coronavirus obligue a cancelar la gira asiática a partir de septiembre y se resitúe ahí.

Pero el problema puede agravarse con la más que posible cancelación del Miami Open, también Masters 1.000, que debe comenzar el 25 de marzo. El festival Ultra Music que debía celebrarse en Florida ya ha sido suspendido. Después vendrá la gira europea de tierra, pero esta comienza con el Masters de Montecarlo (desde el 12 de abril), zona limítrofe con el norte de Italia, muy afectado por la epidemia, y la costa azul francesa, donde ya hay restricciones en eventos como la París-Niza.

Según confirmaron medios acreditados en Indian Wells, como The New York Times, se contempló la posibilidad de celebrar el torneo a puerta cerrada. Pero finalmente se descartó. Antes, se habían hecho públicas medidas de contención como reducir la interacción con tenistas (fotos y autógrafos prohibidos), que los recogepelotas utilizaran guantes y los jugadores portaran sus propias toallas. Pero finalmente se optó por la medida más radical.

«Existe un riesgo demasiado grande», informó el doctor David Agus, profesor de medicina de la Universidad del Sur de California, en un comunicado. ATP y WTA, en contacto con sus respectivos consejos de jugadores, evalúan ahora qué hacer en próximos torneos.