En Nesyri, salvador ante diez

La épica busca héroes con una capa tan amplia, que protege incluso a los que están al borde de la tragedia. La cara de Lopetegui estaba ahogada en agobio cuando En Nesyri, un refuerzo que él no reclamó, que ejecutó Monchi, lo rescató de la oscuridad. Su equipo, el Sevilla, empataba a dos frente a un Osasuna que, pese a ir abajo por 2-0, pese a jugar con uno menos por roja a Herrera, fue capaz de empatar.

El ejercicio de coraje de los rojillos fue inversamente proporcional al bajón del Sevilla. Nadie se explica cómo un equipo perfecto hasta la expulsión del portero visitante, se derrumbó en un manojo de nervios. En Nesyri primero y Ocampos después habían puesto a los suyos en franca ventaja hasta que Estupiñán de cabeza y Roberto Torres, de penalti, hicieron la igualada.

Éste último lo señaló del Cerro Grande tras revisarlo en el VAR. Lo mismo sucedió con la expulsión de Herrera. Se perdieron ocho minutos que añadió en un periodo de extensión en el que se obró el milagro del 3-2, ése que ejecutó En Nesyri con su capa de héroe improvisado entre un aluvión de silbidos. Los que despidieron al equipo y señalaron a Lopetegui. Veremos si la protección de este resultado es suficiente para mantenerle con vida en el banquillo hispalense.