Nadal camina hacia el nº1

Pablo Andújar disfruto durante dos juegos y medio del placer de dominar a un grandísimo campeón como Rafa Nadal. El balear no sintió bien la bola en los primeros instantes del partido y perdió su saque inicial. El conquense manejo bien el juego con su revés y Rafa acumuló siete errores no forzados en esos primeros compases. Pero después recuperó el tono, sacó el rodillo y arrasó a su compatriota: 6-3 y 6-2 en 90 minutos.

Fue así como el dos veces campeón en Acapulco (2005 y 2013) dio el primer paso para intentar recuperar el número uno que le arrebató en Australia Novak Djokovic. El serbio trata de impedirlo en Dubái, donde se enfrentará este miércoles al alemán Philipp Kohlschreiber en segunda ronda, la misma en la que el español se las verá, a más de 14.000 kilómetros del emirato árabe, con un compatriota del líder del ranking, el joven de 20 años Miomir Kecmanovic (05:00, #Vamos). El chaval de la NetxGen eliminó a otro chico de este grupo tan promocionado, Alex de Miñaur. Y ya saben, para que Nadal vuelva al trono mundial debe ganar el título en México y qué Djokovic no pase de cuartos.

No empezó bien el partido para el de Manacor, errático y descolocado. No se veía venir el vendaval que llegaría. Ganó su primer juego en su segundo turno de saque y le pidió “dátiles y muchas toallas, por favor”, al juez español Nacho Forcadell. Más tarde también reclamó algo para paliar el efecto del sudor que le caía a borbotones por culpa del calor (24 grados a las 22:00) y la humedad (79%): “¿Serrín tenéis? Rafa encadenó un parcial de 5-0 y amenazó con un rosco intermedio, que salvó de milagro Andújar. Nunca se habían enfrentado en pista dura, sus tres duelos habían sido en tierra con victoria siempre del mallorquín, la última hace casi ya seis años. A Pablo se le fueron agotando los recursos, no estuvo bien en la red, tampoco con las dejadas y empezó a encajar golpes ganadores uno tras otro.

Ya en ritmo, Nadal fue imparable, aunque de camino a su incontestable victoria se dejó otro servicio cuando había tomado ventaja de dos quiebres. Un despiste sin importancia, porque desde el 2-0 inicial, Andújar ganó sólo tres juegos más, los que le dejó su demoledor rival, que va a por todas en un lugar en el que dice sentirse «como en casa».