Polos opuestos en Anoeta

En la burbuja particular en la que viven los dos equipos, parece que este duelo en el Reale Arena tiende a pasar desapercibido. La Real no puede evitar tener un ojo en la vuelta de la semifinal de Copa en Anduva. Ningún seguidor txuri-urdin habla de otra cosa. Y el Valencia viene de su duelo fallido de Champions League en San Siro contra el Atalanta. Tan igualada veía la eliminatoria europea que sus fuerzas las había dirigido hacia ahí esta semana. Pero entre la Copa de unos y la Champions de otros se cuela un partido con pinta de trascendental para el futuro continental de ambos. Separados por un punto, y con los puestos nobles de la clasificación a tiro de piedra, se trata de un duelo a sol en toda regla (sigue el partido en directo en As.com).

Así que tanto los txuri-urdin como los che deben aparcar todo lo que tienen entre manos para centrarse en un partido con mucho en juego. Llegan con diferente estado de ánimo, y también físico. Los donostiarras llegan descansados, involuntariamente frescos, por la suspensión forzosa del derbi guipuzcoano de Ipurua. Dicen que no hay mal que por bien no venga, y eso han debido pensar los donostiarras, a los que la carga de partidos de este inicio de año les estaba empezando a pesar. Jugadores como Oyarzabal, Merino, Odegaard y Zubeldia necesitaban un respiro que les permite llegar en plenitud de condiciones a la visita del Valencia, cuyo estado físico es completamente diferente. Porque la batalla contra el Atalanta fue muy dura, dejando un resultado muy duro y una fatiga extra por la intensidad de la contienda.

Celades tiene hasta nueve ausencias de relevancia, la última la del lateral Gayà, que se une a las de Piccini, Garay, Gabriel Paulista, Coquelin, Vallejo y Rodrigo por lesión, más Florenzi, enfermo, y el sancionado Maxi. En la Real, no están Portu, Illarramendi, Llorente y Barrenetxea.