El joven Brandon Nakashima se destapa en Delray Beach

La semana en el tenis nos está dejando muchas sorpresas con grandes actuaciones de tenistas que juegan su primer torneo en el ATP Tour. En el Torneo de Río la irrupción de Carlos Alcaraz, que derrotó a Albert Ramos con tan solo 16 años (cayó esta madrugada en segunda ronda ante el argentino Federico Coria) ha sorprendido al tenis español y algo parecido está ocurriendo en el torneo de Delray Beach con la figura de Brandon Nakashima.

A sus 18 años el joven tenista estadounidense, que recibió una invitación para el cuadro final dado que ocupa la posición 294 en el ranking ATP, ya ha alcanzado los cuartos de final del torneo de Florida tras derrotar a Jiri Vesely en su primer partido en el circuito ATP (7-6 (4) y 6-1) y ya está en cuartos de final tras superar al británico Cameron Norrie en segunda ronda por 7-5 y 6-2 en una hora y 21 minutos de partido.

Nakashima, que trabaja a las órdenes del polémico Pat Cash (campeón de Wimbledon de 1987) y que se inició en el tenis gracias a los entrenamientos con su abuelo en San Diego, ha dado este año el salto a profesionales desde la Universidad de Virginia, donde fue Rookie del año. En 2019 ya dejó destellos de su trayectoria en el circuito junior, alcanzando las semifinales del US Open, ganando el Masters junior y terminó cuarto en el ranking. También ha destacado en el ATP Challenger Tour, y gracias a sus buenos resultados en este circuito, donde ha llegado a semifinales en dos torneos, le ha permitido saltar del 942 al Top-300, tal y como apunta la ATP

Las victorias ante Vesely y Norrie han espoleado a un Nakashima que en declaraciones a la ATP confesó que espera seguir con el sueño que está viviendo en Delray Beach. «Sabía que tenía el juego para competir con los profesionales de alto nivel. Estaba esperando jugar un partido de primera ronda aquí, pero después de haber ganado dos partidos, tengo mucha más confianza en mi juego. Espero seguir adelante». El próximo capitulo del sueño le llevará a medirse con otro duro rival, el japonés Yoshihito Nishioka. Nakashima quiere seguir haciendo historia.