Red Bull se da un atracón y el McLaren irrumpe con fuerza

Helmut Marko llegó a media mañana, cruzó una barrera de selfies y sonrió por el paddock, con su maleta a cuestas. No había prisa porque ya sabía que tendría tiempo de sobra para ver al Red Bull en el asfalto: atracón de Max Verstappen en la primera mañana de test, 91 vueltas para bautizar al RB16 con los mejores tiempos sobre neumáticos duros. Y con la sensación de que salen a exprimir a ese nuevo motor Honda y explotar su potencial porque les tiene que permitir luchar contra Mercedes esta temporada, ese es el plan. El holandés acabó a cuatro décimas de Bottas con el flamante W11, el finlandés fue el más rápido aunque en su caso sí se trabajó con la goma media de Pirelli. Entre ambos se coló Sergio Pérez (neumáticos blandos) al volante del Racing Point RP20 que parece fabricado a imagen y semejanza del Mercedes de 2019. Lo que faltaba.

Tras ese tren, con aparente solidez, un McLaren MCL35 que ha nacido sano y fuerte como un roble. Carlos Sainz se permitió liderar un buen tramo de la sesión y pasarr las sesenta vueltas con positivismo dentro del garaje, parece que todo está en su sitio. Siguen descontentos en el tercer sector, como hace un año, porque quizás saca a relucir las carencias del coche de Woking, pero obviando ese último parcial el crono sale parecido al de Red Bull con la misma goma y eso ya es un paso adelante en prestaciones. Aunque hasta ahora no ha habido más que una toma de contacto con el asfalto.

El Red Bull RB16 de Max Verstappen, en Barcelona.

Quien no lo probó fue Vettel, que tenía previsto subirse al Ferrari SF1000 para iniciar el trabajo. Una indisposición del alemán obligó a Leclerc a ponerse el mono de trabajo y debutar con el monoplaza italiano, lejos en la tabla de tiempos. Aunque ya se sabe que Maranello no traerá el paquete completo hasta la segunda semana. Hace un año ya escarmentaron liderando los tiempos de invierno para después sufrir en Australia. Por lo demás, el madrugó del miércoles dejó las presentaciones oficiales de Haas, Alfa Romeo y Renault, cada uno con sus particularidades. Los dos primeros hermanados con Ferrari (sobre todo el coche americano). De los franceses hay más dudas, convergen rumores negativos frente a un aspecto modernizado de su morro. Sólo se despejarán con rendimiento y kilometraje.