La última obra maestra de Mercedes debuta en Silverstone

La primera generación híbrida de Mercedes pasará a la historia como la más dominante de siempre en la Fórmula 1 y este viernes debutó en Silverstone la pieza final de la colección, la última obra maestra. El W11, con Hamilton y Bottas a los mandos, aspira a elevar la gesta estadística de seis títulos de constructores (todos entre 2014 y 2019) y otros tantos de pilotos (cinco para Lewis, uno para Rosberg). Este año, como novedad, el finlandés también participa en el estreno del monoplaza.

El diseño, en apariencia muy continuista, algo lógico teniendo en cuenta su potencial anterior. Y eso que desde el verano de 2019 detuvieron el desarrollo ante un Mundial encaminado No obstante, mejor no fiarse: hace un año cambiaron por completo su paquete aerodinámico entre la primera semana de test y la segunda. El Mercedes debutará en Australia, lo de antes solo son pruebas. Sí se aprecian cambios en la aerodinámica de los pontones.

Su decoración ya había sido anunciada y mostrada: sin cambios, como Red Bull desde hace varias campañas, con la incorporación del granate de Ineos, una química británica que refuerza aún más su inversión en el deporte y que puede haber solventado el futuro de la escudería de Brackley a partir de 2021.