Sara Sorribes hizo llorar a la ex número uno Naomi Osaka

Sara Sorribes dio este viernes a España una inesperada victoria ante Japón en Copa Federación. La Selección, que aspira a estar en la nueva fase final estilo Davis de la competición por países, afronta sin Muguruza esta eliminatoria de clasificación, los llamados qualifiers, y le tocó a Sorribes vestirse de Garbiñe para encarar a Naomi Osaka, no hace mucho número uno mundial (ahora la 10) y líder nipona. Cumplió con creces la de Castellón, de 23 años, que se llevó el triunfo en una hora y 17 minutos con rosco incluido en el primero (6-0 y 6-3).

Sorribes salió con un guión bien definido: cederle la iniciativa a Osaka, pasar bolas y buscar el fallo de su rival. Le salió a la perfección en el primer parcial. Defendiéndose con el revés cortado y jugando con las alturas, encontró un torrente de errores de la japonesa, que cedió hasta tres veces su saque y entregó el set a cero.

Ya en la segunda manga se centró Osaka y empezó a dominar con su revés. Llegaron los peores momentos de Sorribes, que perdió su servicio de salida. Pero la castellonense, animada por la charanga que se instaló en las gradas del Centro de Tenis La Manga de Cartagena, siguió ceñida a su estrategia y esta volvió a dar réditos. Apoyada de nuevo en los errores de Naomi, cogió el partido por las solapas y recuperó el mando con dos roturas seguidas. A tal punto llegó la desesperación de la japonesa, que con 5-3 rompió a llorar y se llevó una ovación de los aficionados congregados. Inmisericorde, Sorribes puso con su resto el 6-3 y el 1-0 para España en la eliminatoria.

Es su segunda victoria en individuales en cinco partidos y otras tantas eliminatorias, la segunda sobre tierra y, sin duda, la más importante de su carrera. Sus lágrimas al final («es el partido con más emoción de mi vida», afirmó) lo corroboran. Turno ahora para Carla Suárez, que en el año de su adiós a las pistas puede meter a la Selección en las Finals.