‘Robercop’ acerca el título

El equipo de España acaricia la posibilidad de ser el primer campeón de la nueva ATP Cup después de la victoria, la sexta en otros tantos partidos, de un enorme Roberto Bautista en el primer punto de la final contra Serbia. El castellonense, una máquina de hacer tenis serio y sólido, desbarató a un meritorio Dusan Lajovic, que venía de ganar cuatro de sus cinco compromisos en el torneo. El balcánico, 34º del ranking, se topó con ‘Robercop’, que le había ganado en sus tres anteriores cruces en el circuito y fue de nuevo una roca que le cerró el paso: 7-5 y 6-1 en 97 minutos. El número diez del mundo, que desde el lunes será el nueve, no se dejó amedrentar por el ambiente del Ken Rosewall Arena de Sídney, muy favorable a los rivales. Acostumbra a comenzar el año a lo grande (en enero de 2018 venció en Doha) y esta temporada no ha sido una excepción. Su campeonato sólo puede calificarse como impresionante y si la Armada triunfa, se lo deberá en gran parte a él.

Como hizo el sábado contra Kyrgios, Bautista arrancó a toda máquina, con un quiebre a las primeras de cambio. Puso el 3-0 en un abrir y cerrar de ojos, aunque el partido se ralentizó a partir de ahí. Lajovic, un jugador bastante sólido y paciente, como el castellonense, reaccionó con casta e igualó. El esfuerzo de la remontada, eso sí, le pasó factura y Rober volvió a dominar para acercarse de nuevo a la rotura en cada resto, ante un rival cuyo servicio no es determinante. “Ahora que se está jugando, tú eres mejor”, le decía su entrenador, Pepe Vendrell. Bautista se lo creyó, elevó el nivel y en el duodécimo juego estuvo fantástico para apuntarse el segundo break y ganar el primer set.

El español calcó en la segunda manga el inicio de la primera y lo mejoró con un 4-0 demoledor. Como a él le gusta decir a veces, en esos minutos voló sobre la pista. Lajovic se desfondó por culpa de los sabios cambios de dirección de su oponente, armado con un drive potente y colocado. El serbio llevaba muchos juegos defendiendo al límite, en ocasiones más de la cuenta contra remates de Roberto que quizá debió dejar pasar. Cuando parecía muerto, recuperó uno de los quiebres en unos instantes de ligera distensión de Bautista. Fue un alarde que le hizo pagar Rober, con otra rotura de la que ya no pudo recuperarse. Un saque directo puso el colofón a la victoria española antes del duelo de números uno entre Djokovic y Nadal.