Un Carlos Sainz que no había existido antes en la Fórmula 1

Carlos Sainz despide la mejor temporada de su vida en el kárting de Las Rozas, rodeado de sus amigos y la Prensa en un evento de Estrella Galicia. Un sexto puesto en el Mundial, un primer podio histórico en el GP de Brasil, varios adelantamientos para recordar (destacando el que hizo a Checo en Interlagos, el tercer mejor del año para la F1), grandes salidas, ‘ceros’ por causa mecánica o incidente de carrera pero no por errores. En resumen, un paso adelante en su rendimiento, con 25 años y más de cien grandes premios, y un gran salto en sus aspiraciones como piloto del ‘Gran Circo’.

«Me esperaba un buen año, siempre soy optimista y era mi año número cinco, tengo mucho cariño a ese número y no me ha fallado. Ha superado mis expectativas y las del equipo, pero estoy seguro de que se puede seguir mejorando», avanza el madrileño, que achaca buena parte del éxito a la estabilidad que le ha dado McLaren como líder del proyecto en la pista: «Seguro que ha influido, no vamos a mentir. Es un Carlos que nunca había habido antes en Fórmula 1 porque mis tres primeros años en Red Bull eran año a año, te peleabas por quién subía a Red Bull y quién se quedaba en Toro Rosso y aunque fueran tres años buenos para mí, no tenía ese proyecto que tengo a medio plazo en McLaren. Me encanta desarrollar coches y ponerlos a punto, es una situación nueva que tenía muchas ganas de tener».

El clímax, no cabe duda, fue el podio de Brasil, donde no se pudo empezar peor: «En clasificación no pude ni dar una vuelta, me fui al hotel de muy mala leche y me costó dormir porque estaba muy cabreado. Pero el domingo me desperté más positivo, con ganas de correr. Y desde las vueltas a parrilla ya sentía que el coche va mucho mejor que el viernes, así que empiezo a atacar en la primera vuelta y veo que me sale todo, cada adelantamiento, la gestión de neumáticos, ir a una parada… y de repente me veo que estoy cuarto o quinto en la última resalida del coche de seguridad. Luego vino la sanción de Hamilton y el primer podio, pero sobre todo lo recordaré porque es un día que me salió todo». «¿Sueño cumplido? Sí, pero estamos a la mitad. Con el podio se ha cumplido un sueño, el primero, porque quizás la gente olvida que con la F1 actual nadie garantizaba que eso fuera a llegar, con tres equipos capaces de doblar al resto. Y saliendo último en una carrera en seco, aunque pasaran muchas cosas, que llegase en la carrera 101 es muy especial», resume Sainz.

¿Cuál es el mejor adelantamiento del año? El piloto responde a AS: «Me cuesta mucho elegir, porque ha habido tres o cuatro. Varios han sido al final: el de ‘Checo’ en Brasil, el de Hulkenberg en Abu Dhabi por todo lo que significaba y valía… y luego otro que hice a Ricciardo también en Abu Dhabi cambiando de lado, haciendo lo que él suele hacer al resto. Aunque también recuerdo otro que quizás ya se haya olvidado porque fue al principio». ¿El de Mónaco? «El de Mónaco, adelantando a los dos Toro Rosso en la curva más estrecha del Mundial. De esos cuatro, me cuesta ponerlos en orden».

¿Cómo se puede mejorar en 2020 lo de 2019? El madrileño, también a este medio: «Muy fácil, quitando esos siete ‘ceros’. La gente quizás olvida que hubo tres consecutivos al principio, o que no pude ni salir en Spa. Son muchos puntos perdidos y hay que evitarlo el año que viene porque se podía haber llegado a los cien puntos. A veces no queda más remedio, si te dan un golpe en una salida, pero eso se puede mejorar en 2020». ¿Otro podio el año que viene? «Me gustaría repetir, claro, y que llegase el primero de McLaren por méritos propios. Es muy difícil que pase por ser el tercer coche y no el séptimo». En cuanto a su futuro (tiene contrato hasta que acabe 2020): «Es muy pronto, pero no escondo que estoy muy contento en McLaren y no tengo motivos para mirar a otro sitio».